Animación en diferido en forma de simulcast: ‘G Gundam’ (Episodios 3 al 5)

Continuamos siguiendo en pseudo-simulcast las aventuras de Domon por los países del mundo. Hoy Crunchyroll y G Gundam nos llevan a China, Francia y Rusia.

Por sí no sabéis muy bien de que va esto, ayer empezamos con esta maravillosa y absurda serie que no se parece casi en nada a una serie normal de Gundam. Pegadle un vistazo a los dos primeros capítulos porque vale la pena. ¡Adelante!

“Ya me lo preguntaste ayer, Domon. No he visto a este tío en mi vida.”

Episodio 3

Domon continúa apareciendo en países de manera completamente aleatoria, y hoy toca China. Allí se encuentra, lógicamente, el Dragon Gundam. Era eso o el Springroll Gundam o el Arroz-Tres-Delicias Gundam, ya lo sabéis.

Mientras busca al luchador de Neo-China (imagino que oficialmente llamada la Neo-República Neo-Popular de Neo-China) para darle la tabarra con su fotito, Domon es atacado por unos ex-compañeros de Krillin, los dos únicos monjes que quedan en el templo Shaolin, para pedirle que se cargue precisamente al luchador neo-chino.

Resulta que es el hijo del anterior jefe del templo y, dada la decadencia en la que están inmersos desde la fundación de otro templo en la colonia, su padre lo fió todo a que el hijo, llamado Sai Saici, se hiciera Gundam Fighter y ganara el torneo para darle fama de nuevo al templo y evitar su desaparición.

Mientras lo busca, se le une en el viaje un chico chaparro (y estereotípicamente chino, claro) con unos pequeños problemas de bipolaridad. Y es que trata a Domon de aniki (no se que se piense que es don Ichiro Mizuki, sino que lo trata de hermano mayor), para después acabar vendiéndolo al grupo de macarras que tienen el Dragon Gundam y lo usan para atemorizar a la población. Su base, lógicamente, está en la Gran Muralla China, pero como tópico del día, me gusta mucho más el uso que hacen de la muralla a modo de anillos de Saturno en la colonia neo-china.

Después de varios momentos de muestra de esta bipolaridad, resulta que todo formaba parte de su plan, porque él es el propio Sai Saici, y quería recuperar su Dragon Gundam que, vete tú a saber porqué, había caído lejos de donde había caído él. Lógicamente, esto desemboca en la lucha de rigor que se convierte en la, de momento, más anticlimática de todas.

Y es que, cuando Domon tiene a su merced al Dragon Gundam con su Shining finger, los Shaolines le hacen parar y le piden que se rinda para dejar el combate en tablas. ¡Y es que la trenza del Dragon Gundam (¡tópico!) tiene rodeado su cuello! Al final todo acaba ahí y, después de que Domon le mostrara a Sei la fotito a media batalla (con la respuesta habitual), ¡se nos dá nueva información!

Domon tacha un nombre de la parte de atrás de la foto y nos dice que solo quedan Francia y Rusia. ¡No está jugando a un juego de Carmen Sandiego! ¡Tiene un listado de países a donde ir! El hecho de que, pudiendo ir a Francia justo después de estar en Italia, haya preferido pasar primero por China y los Estados Unidos, ya es otro tema.

Episodio 4

Teniendo en cuenta los antecedentes de los anteriores capítulos y que estamos en Francia, me esperaba que en este capítulo hubiera más imágenes de la Torre Eiffel que en un capítulo de Ladybug. Y, queridos amigos, G Gundam no decepciona nunca.

No solo la vemos en reiteradas ocasiones (a partir de la segunda mitad del capítulo, cosa que me había hecho preocuparme), sino que, además, tiene un papel importante en el combate del día que, además, es el más largo de todos hasta ahora. Ah, y también está torcida.

Imagen del minuto 3:00 del capítulo. Entre el opening y la introducción ya se van 2:50 minutos.

Pero este capítulo también nos muestra que debemos tener en cuenta que los tópicos no son iguales en todas partes. Nosotros, cuando pensamos en Francia, pensamos en baguettes y en pintores en los Campos Elíseos y, probablemente, de hacer un personaje estereotípico sería un mimo vestido de rayas negras y blancas que, claro, lucharía con una espada-baguette.

Para Japón, en cambio, el tópico francés es culpa de Riyoko Ikeda: Versailles no bara, La rosa de Versailles, Lady Oscar, en definitiva. Por tanto tenemos un palacio Versallesco, una princesa de cabellos rubios, un Gundam fighter caballeresco enamorado de ella, muchas alusiones a las rosas y un Gundam Rose con espada de mosquetero… y sombrero de Napoleón, para salirnos un poco de los últimos días de la corona francesa.

George de Sand, el fighter francés, hace honor al tópico de francés que te embauca con su labia, pero no lo conocemos intentando ligarse a una incauta, sino luchando contra otro Gundam fighter que no sabemos muy bien quien es, pero sí que sabemos que es uno del montón.

Y en medio de esa lucha, aparece Domon de la nada con su Gundam e intenta luchar contra él. George se niega alegando el honeur national de la France. Y nuestro héroe se vuelve a la base frustrado, donde descubrimos que está metido en la Gundam fight por algo relacionado con su padre y un peligroso Devil Gundam.

Mientras tanto, en Versailles hay un baile (como no) con el Rose Gundam plantado en la puerta, como quien aparca el coche delante de su casa. Al constatar que su estimado George parece más interesado en la lucha que en ella, la princesa Marie Louise, decide autosecuestrarse y hacer ver que el culpable es Domon porque mira.

Al huir, acaba en una típica cafetería francesa donde, como buena princesa, pretendía tomarse algo sin llevar dinero encima. Pero aparece de la nada el macarra de antes, paga los 17 neo-francos de la cuenta (porque se ve que Marine Le Pen le ha ganado las elecciones a Macron y se ha salido del Euro) y, cuando íbamos a ver qué mierdas le quería hacer, no sabemos de donde cojones sale Domon para salvarla.

Pese a las reticencias iniciales de Domon (y las permanentes de Rain), se acaba sumando al plan de falso secuestro para desencadenar la lucha. Se pelean cerca del Sena y sus ataques hacen caer (del todo) la Torre Eiffel, que hubiera chafado a Marie Louise si su George no hubiera sacrificado el combate para salvarle la vida. Finalmente Domon le deja la cabeza sana y salva y todo queda en tablas, con nuestro protagonista dirigiéndose a Rusia

Episodio 5

¡Lástima de 1994! De haber sido creada G Gundam unos años antes, ¡hubiéramos tenido la Neo-URSS! Pero eso no impide que los sempiternos tópicos soviéticos hagan acto de aparición. Y es que el capítulo arranca con Rain buscando desesperadamente a Domon, que ha ido a por el fighter ruso y está desaparecido en combate.

Y, ¿donde puede estar Domon? ¡Pues encarcelado en una isla-gulag de Siberia! ¿Donde si no? Nuestro Domon no puede quedarse parado, claro, e intenta huir, pero un tío más grande que un armario llamado Argo Gulskii que está a las órdenes de la directora de ese Cementerio de Gundams lo para de una hostia. Esa hostia le hace soñar con su objetivo: atrapar al hombre de la fotito y al Devil Gundam para poder salvar a su padre.

En el gulag intentan que confiese que es un fighter, pero Domon permanece impasible. Su compañero de celda le explica en que consiste la estrategia soviética rusa: hacen creer que el fighter ruso está en el gulag para atraer a los fighters de otros países y, entonces, los detienen, los usan de mano de obra esclava y los obligan a desvelarles la localización de sus Gundams, que después serán desguazados para estudiarlos y, así, copiar las tecnologías extranjeras para mejorar el Gundam ruso.

Pese a la sospechosamente detallada explicación y su insistencia en que entregue su Gundam, Domon confía en su compañero de celda, por eso cuando Argo Gulskii dice que le va a ayudar a escapar, Domon se lo lleva con él. El frrrrrio de la durrrra noche de la tundrrrra esteparrrria rrrrussssa hace congelar el mar que rodea la isla, cosa que permite huir a nuestro trío.

Cuando todo parecía hecho, aparece la directora del gulag intentando abortar la huida, y descubrimos que Argo no es más que el fighter ruso, con lo cual, llega el momento de nuestra lucha de cada día que, después de que el ruso le arranque el brazo izquierdo al gundam nipón, y de que Domon saque su shining finger de rigor… vuelve a acabar en tablas. ¡Este Domon no se lo sabe acabar!

Teenage Mutant Ninja Domon

Nosotros, sin embargo, si que acabamos aquí. A lo largo del día de hoy, los amigos de Crunchyroll pondrán a nuestra disposición cinco nuevos capítulos de esta gloriosa serie, y esta nueva tanda de episodios parece que empezará con el único capítulo que (probablemente) esté exento de tópicos típicos, simplemente porque está situado en Japón.

¿Geishas? ¿Luchadores de sumo? ¿Sushi? ¿La Torre de Tokio? ¡Seguro que no vemos nada de eso en la próxima entrega de G Gundam! Bueno, igual la Torre de Tokio sí, pero tampoco lo puedo garantizar.

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