Anime a primera vista: ‘El club de defensa de la Tierra del instituto de Binan: ¡LOVE!’

En Portal Otaku volvemos a someter a juicio rápido a una serie de anime. En esta ocasión la elegida es El club de defensa de la Tierra del instituto de Binan ¡LOVE!, Binan kôkô chikyû bôei-bu LOVE! En su versión original, conocida como Cute high Earth defense club LOVE! en inglés y conocida popularmente como “la serie esa del wómbat rosa”.

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En esta temporada de invierno que está a punto de terminar hay una serie que me llamó mucho la atención desde el primer momento en que la vi anunciada. Una serie que tenía unas ganas locas de ver porque prometía mucho. Pero hoy no vamos a hablar de ella.

Y es que esa serie es Yoru no Yatterman, una serie que me he quedado con las ganas de ver porque no se puede disfrutar legalmente en nuestro país. ¡Funimation, yo os maldigo! ¿Qué os costaba dejar que la serie la comprara Crunchyroll en vez de vosotros? ¡Id al cuerno! Un saludo también para Viewster que la ha comprado para prácticamente toda Europa, pero no para España.

Así que, yo que ya tenía todo preparado para que Yoru no Yattaman fuera protagonista de un artículo en esta sección, he tenido que buscar un reemplazo. Y he escogido la segunda serie que más me llamó la atención de la temporada: El club de defensa de la Tierra del instituto de Binan ¡LOVE!

Y es que no me podía resistir a una serie cuya trama es, más o menos, que un wombat rosa convierte a la fuerza a cinco estudiantes de instituto en guerreros del amor para defender la tierra. ¿Cumplirá las expectativas o será un caso más de trama que promete mucho y se queda en nada?

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Capítulo 1

El episodio empieza en el lugar más nipón posible, unos baños públicos. Atsushi y En-chan se dan un baño con sus esculpidos pectorales al aire para recordarnos que el target de la serie es el público femenino. En-chan tiene una duda existencial que le corroe internamente: el chikuwabu.

Supongo que, al igual que yo en su momento, os estaréis preguntando: “¿Y qué mierdas es el chikuwabu?” Pues según van contando durante el capítulo y, por supuesto, según pone en la Wikipedia, es una especie de pasta de trigo con forma de churro XXL con un agujero en medio que se pone en el oden y que va cogiendo el sabor del resto de ingredientes de este puchero nipón.

El chikuwabu no parece precisamente una delicia...
El chikuwabu no parece precisamente una delicia…

Entonces, mientras ambos discuten de cosas que harían que hasta Marc Bernabé se tirara de los pelos para intentar que la audiencia lo entendiera, cae del techo una bola con voz de señor mayor que, en realidad, es nuestro esperado wómbat rosa. Y sabemos que es un wómbat porque, cuando pide a nuestros dos chicos que le ayuden a proteger nuestro planeta de una manera que roza el acoso, arma tal escándalo que un enérgico trabajador de los baños va a ver que pasa y se lanza encima de él describiéndolo con una mezcla de frikismo y emoción comparable a la que tiene Frank de la jungla cada vez que encuentra un reptil extraño.

¿No quieres amor? ¡Pues toma amor!
¿No quieres amor? ¡Pues toma amor!

El chico pertenece a ese selecto grupo de personajes que, como ya comentamos en su día, podríamos describir como “chico-más-pequeño-y-con-aspecto-más-infantil-que-el-resto-de-la-gente-de-su-edad”. Su nombre es Yumoto Hakone y va a primer curso en el instituto de Atsushi y En.

Nuestros chicos aprovechan el caos para huir despavoridos y se cruzan con los miembros del gobierno con la autoridad más potente de universo: el trío del consejo de estudiantes. Acto seguido, sale Yumoto de los baños persiguiendo al wómbat como si no hubiera un mañana.

chiku-i-la-seua-anodinea-que-atresoraEl capítulo se titula “En el nombre del amor”, lo que nos hace continuar irremediablemente la frase con un sonoro “te castigaré”, en homenaje a Sailormoon. Tras el título conocemos a Chiku, un chico anodino que estudia con nuestros protagonistas en el Instituto Binan. Y lo de anodino no es que lo diga yo, porque el propio Chiku tiene lo que yo llamo “la teoría tríloga”, que se basa en que hay tres tipos de personas: los guapos, los feos y los que ni fu ni fa. O los listos, los tontos y los que ni fu ni fa. O cualquier otra clasificación. El caso es que Chiku se autoclasifica como ni fu ni fa.

soc-un-wombat-with-professorPero vamos a lo que nos interesa, la clase de En y Atsushi. Es una clase muy normal hasta que aparece el profesor Tawarayama con nuestro animal australiano de color eminentemente femenino favorito en sus brazos. El wómbat les reconoce y, al final de la clase, les pide que se queden. Como no están muy por la labor, les empieza a perseguir por todo el centro.

Aunque no les persigue realmente él, porque el que corre es el profesor, a quien el wómbat controla como si fuera José Luís Moreno con Monchito. Pero la trepidante persecución para en seco cuando Yumoto los intercepta y empieza a perseguir al profesor Wómbat. A En y Atsushi les viene como caído del cielo y así consiguen evitar al wómbat.

Una vez tranquilos, se dirigen a su club de instituto. Según el cartel de la puerta es el “Club de defensa de la Tierra”, que es un nombre muy pomposo tras el que se esconde el “Club de no hacer nada”. Allí les esperan Io (el rico) y Ryû (el follaor), tras lo que descubrimos que los personajes principales tienen cada uno el pelo de un color para facilitar su identificación.

y-estoComo no podía ser de otra manera, el consejo de estudiantes les ha dejado un recado advirtiéndoles de que si no registran oficialmente el club, no podrán usar la habitación, como es lógico y normal. Como no saben muy bien que hacer, sopesan llamarlo “Club de defensa de la Tierra”, en homenaje al cartel que lleva ahí más años que el edificio. En ese instante, aparecen por la puerta el profesor, el wómbat y Yumoto.

Tras el eyecatch volvemos con el anodino Chiku, que ha oído a nuestra pareja discutir del famoso chikuwabu y, al encontrarse solo este alimento para comer en su fiambrera, proclama que, si el chikuwabu desapareciera, nadie lo echaría de menos. En ese preciso instante una misteriosa voz le replica “Como tú” y le lanza un rayo que le transforma en…

Eso lo veremos después, porque volvemos al club de nuestros chicos. Allí el wómbat, harto de pedir su colaboración a los chicos, decide actuar y les hace entrega a los cinco de un maravilloso artilugio: ¡LA PULSERAMOR! Esta pulsera da forma al amor del portador y “avisa amablemente cuando los que no tienen amor piensan en cosas sin amor y hacen cosas sin amor”. (sic) ¡Amo esta serie!

mostro-que-eres-un-mostroY, ¿quién está haciendo cosas sin amor? Pues el pobre Chiku que se ha transformado en un monstruo de chikuwabu. El wómbat les urge a combatirlo, para lo que tendrán que hacer el “Love Making” para convertirse en “Battle Lovers”. ¡Vivan los dobles sentidos! Y con “les urge” no quiero decir que se lo pida, porque empiezan a hacer posturitas y decir eslóganes amorosos vergonzosos en contra de su voluntad.

Todo esto culmina, como no podía ser de otro modo, en una elaborada secuencia de transformación, en la que Atsushi, En, Io, Ryu y Yumoto se transforman respectivamente en los Battler Lovers Épinard, Cerúleo, Sulfúreo, Vesta y Escarlata. Por cierto, ¿sabéis que significa épinard en francés? Espinaca. De nada.

Como es lógico, nuestros protagonistas no están muy convencidos de esta transformación que, en palabras de En, les hace parecer idols de tercera, así que se intentan quitar los magical-girlescos trajes con infructuosos resultados.

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Nuestros príncipes del amor, ya que según Wómbat tienen todo el derecho a llamarse así pues son herederos del trono del amor, se ven atacados por el monstruo mientras discutían con el rosado animal sobre lo en desacuerdo que están con todo el tema de ser Battle Lovers. Así que deciden atacarlo con sus nuevos poderes y armas como, por ejemplo, el love stick, que lanza rayos que los chicos bautizan con nombres extremadamente lamentables como “Nosequé Storm” o “Yo soy genial Fire”.

puncho-morunoEntonces, los cinco unen sus poderes dando forma a una vara-pincho moruno que parece comprada en un bazar chino y que Yumoto usa para asestar al monstruo el definitivo Love attack. Tras una absurda comparación del oden y sus ingredientes con la Tierra, la Love shower de Yumoto inunda al monstruo de amor y retorna a Chiku a la normalidad, además de proporcionarle una confortable sensación de felicidad.

El capítulo acaba con Yumoto invitando a todos a los baños y con el descubrimiento de quién va a estar detrás de todo lo malvado que acontezca en la serie: los tres miembros del consejo de estudiantes que han sido reclutados por ¡un puercoespín-erizo verde llamado Zundar!

Capítulo 2

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En el siguiente capítulo acabamos de descubrir como será el transcurrir habitual de la serie. Nuestros Battle lovers están a la suya y, en paralelo, el Club de conquista de la Tierra (que es como se llaman los del Consejo de estudiantes y su bicho verde) busca a un infeliz para convertir en monstruo al más puro estilo Conan Edogawa: inyectándole un veneno/droga/loquesea. Entonces nuestros chicos lo combatirán y, tras vencer al monstruo y devolverlo a la normalidad, irán a celebrarlo a los baños del hermano de Yumoto.

En este capítulo, ahondamos en la poca ilusión que tienen los chicos con todo el tema de ser Battle lovers y la vergüenza que les causa. También descubrimos que las ridículas frases de la transformación son obra de Wómbat tras un intenso y duro proceso de creación de una semana de duración.

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Los malos, que también tienen lo suyo en la escena de transformación, no saben quienes son los Battle lovers porque la transformación de nuestros protagonistas incluye un prodigioso sistema de protección de su identidad que consiste en que sus voces suenan distorsionadas y sobre sus caras hay un desenfoque pixelado como si fueran guardias civiles de los de antes, todo ello para proteger su privacidad. Esto les obliga a no llamarse por sus nombres en batalla, sino por sus apodos, lo que conlleva varias situaciones del estilo de: “¡Es tu turno, Yum…Escarlata!”.

Como último detalle de este capítulo, el infeliz que acaba convirtiéndose en monstruo se llama ni más ni menos que ¡Wario! Pero en vez de tener bigote y gorra, es un cabeza cuadrada que ama el orden y las reglas y odia todo lo impar, indivisible, imperfecto, deforme o incompleto, y acaba convertido en un monstruo de palillos desechables.

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Los personajes

wombatEmpecemos por nuestros héroes, el Club de defensa de la Tierra, los Battle lovers. Y empezamos por nuestro wómbat rosa, que realmente no es un wómbat, sino un extraterrestre con un gran parecido con este marsupial. Tiene un traductor automático de alta calidad y su nombre y procedencia sólo se pueden transcribir con el tipo de letra Wingdings, por eso los chicos lo llaman simplemente Wómbat.

descubreEl líder de los Batle lovers es Yumoto Hakone, uno de estos chicos de comportamiento y aspecto más infantil del que debería por su edad, cuya familia regenta unos baños. Va a primer curso y le encantan los animales y, sobretodo, achuchar a Wómbat. Se transforma en el Principe Resplaneciente Battle lover Escarlata.

wtf-idols-de-terceraA continuación tenemos a los estudiantes de tercer curso Atsushi Kinugawa y En Yufuin. En es muy relajado y perezoso y se transforma en el Principe Destelleante Battle lover Cerúleo. Atsushi es serio y estudioso y se transforma en el Principe Perforante Battle lover Épinard.

wtf-se-pasa-de-raroLos dos miembros restantes del grupo son los estudiantes de segundo Io Naruko y Ryû Zaô. Io está obsesionado con el dinero y se dedica a jugar a la bolsa. Se transforma en el Principe Clamoroso Battle lover Súlfureo. Ryû es muy popular con las chicas y se transforma en el Principe Apasionante Battle lover Vesta.

els-roinsEn el lado del mal tenemos al Club de conquista de la Tierra o Caerula Adamas, guíado por el erizo-puercoespín de color verde Zundar que, al igual que Wómbat, viene del espacio exterior. Los miembros del club son el presidente Kinshiro Kutatsu (Chevalier Aurite), su acólito Ibushi Arima (Chevalier Argent) y Akoya Gero (Chevalier Perlite).

La trama

La serie es una parodia del género de magical girls, por tanto, sigue la estructura básica de este género. En cada capítulo tendremos una amenaza causada por el Club de conquista de la Tierra que el Club de defensa de la Tierra deberán afrontar transformándose para ello en Battle lovers. Pese a que la trama gira en torno a esta lucha entre el bien y el mal, las batallas no son el centro de los episodios y se resuelven bastante rápido para lo que es el género, dando así más espacio para la comedia.

Y es que, en ocasiones, puede parecer que la trama principal de la serie es poco más que una excusa para elaborar una comedia cotidiana de instituto. Pero eso es sólo una sensación, porque toda la parte magical girl de la serie está muy bien aprovechada cómicamente, tanto en la parte tocante a la adaptación del rol de magical girl a personajes del sexo contrario, como en la parte que hace referencia a los monstruos y su creación.

zundarY esa es una cosa que me ha resultado muy curiosa. Para crear un monstruo necesitan alguien que guarde un poco de odio, rencor o cabreo en su interior, por tanto, cuando alguien tiene algún problema, Zundar se lo indica a los Chevaliers y estos se transforman. Una vez transformados, Zundar suelta uno de sus pinchos, la Aguja Zundar y se la lanzan al interfecto que acaba transformándose en un monstruo temático relacionado con lo que le ha cabreado o con lo que odia.

Este proceso de creación me recuerda bastante al que se usaba en Rocket Kidz: L’invencible Raijin (Zettai Muteki Raijin-oh), la primera serie de la saga Eldran. En ella los monstruos se crean a base de lo que molesta a los humanos y, por tanto, en cada capítulo tenemos una escena en la que alguien tiene un problema o se siente molesto con un objeto o situación cotidiana y uno de los huevos malignos se transforma en un monstruo temático basado en ese objeto o situación molesta.

Bueno, ¿y al final qué?

Cuando empecé con esta sección hace casi un año, os dije que una de las cosas que más aprecio en una serie es el humor. Y, ¿qué queréis que os diga? En ese aspecto, esta serie es una maravilla. Da gusto verla

Porque es una parodia sobre el género de magical girls que no cae en el recurso fácil de las parodias de baratillo de burlarse de esa obra o género que es objeto de la parodia. Está parodiando el género pero con cariño porque, en el fondo, se nota que a los creadores les encanta. Y como son amantes del género, saben perfectamente como funciona y, por tanto, como sacarle partido cómicamente y, siempre, desde el cariño por el género. Y eso es algo que me encanta.

pitrera-wombatPor otro lado, pese a que la serie ni se molesta en ocultar que va dedicada a las chicas (especialmente las fujoshi) con su dosis diaria de pectorales al aire, no abusa de este recurso, que se circunscribe prácticamente solo a la transformación y la escena final de relajación en los baños. Esto no quita que, si a esas escenas le sumas la pinta que me llevan los chicos con sus trajes de batalla y todas las ridiculeces que les hace decir y hacer nuestro amoroso wómbat rosa, pudiéramos apodar a la serie Gaytchaman.

Y es que ese amor por el amor, valga la redundancia, es la fuerza motriz de la serie, puesto que es la razón por la que Wómbat quiere defender nuestro planeta y, claro, con tanto amor (un concepto que, por cierto, cada chico interpreta a su manera) pues no me puedo quitar de la cabeza que lo que le pasa a este Wómbat extraterrestre es que, tal vez, sabe que “El amor te hace funcionar”.

Tiene tal querencia por el amor que, de hecho, anuncia a los chicos que no parará hasta que el mundo esté todo lleno de amor, una difícil tarea que podría hacer que la serie acabara siendo más larga que Detective Conan. De momento no va a ser así, porque la serie terminará con 12 episodios, aunque estoy plenamente convencido de que habrá una secuela.

Trama

trama-2Aunque a veces parezca más una excusa argumental, esta serie tiene trama. Esta trama es bastante inteligente porque no se limita a coger una trama de magical girls, cambiar el sexo de sus protagonistas y trasladarla tal cual, sino que adapta el comportamiento de los protagonistas de este tipo de series a ese cambio de género. Los chicos no están cómodos ni entusiasmados con esta nueva situación, a la que tendrán que acostumbrarse poco a poco

Personajes

personajes-2Pese a que los personajes están encuadrados en diversas tipologías habituales, no son un estereotipo con patas, aunque tampoco es que sean un festival de aristas. Sobre la base de cada personaje se les van dando pequeños matices que los definen un poco mejor. Todo esto consigue que los personajes sean diferentes entre si pero, exceptuando al más jovial Yumoto, sigan siendo un grupo bastante homogeneo.

visual-2Aspecto visual

El aspecto visual es correcto aunque, como es normal en una serie de magical girls, destaca por encima del resto el diseño de la vestimenta y los aperos de nuestros héroes.

Específico: Magical girls / Humor

magical-girl-3Aquí he decidido reconocer la doble vertiente de la serie como serie de comedia y de magical girls. Por ello le otorgaré puntos en las categorías de humor y magical girls y sacaré la media para dar esta puntuación específica. Como serie de magical girls es simplemente impecable, cumple a la perfección con las expectativas que uno tiene respecto al género y, además, le da un giro extra.

humor-3Y como serie humorística también cumple con creces, ya que se aprovecha de todos los resortes del género de magical girls para reírse CON el género y sus fans y no DE él y sus fans. Y, aunque no sea una serie de un gag detrás de otro, no hay momento en que no puedas reír o, al menos, esbozar una sonrisa. Y yo en esto soy bastante exigente. Como en ambos aspectos le he dado tres puntos, lógicamente la puntuación final es de tres puntos.

Total

total-2-25La serie es totalmente recomendable y, desde luego, me parece brillante y muy inteligente. No os dejéis llevar por la apariencia (y la realidad, no nos engañemos) de que es una serie para chicas, porque es disfrutable 100% por todo el mundo, aunque no hayáis visto nunca una serie de magical girls. Es cierto que, en caso de haber visto alguna o de ser fan del género se disfruta mucho más, pero no es estrictamente necesario para que te guste la serie. No puedo hacer otra cosa que recomendárosla encarecidamente.

Un comentario sobre “Anime a primera vista: ‘El club de defensa de la Tierra del instituto de Binan: ¡LOVE!’

  • el 16 marzo, 2015 a las 02:36
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    Aún no termino de leer, pero veré el anime por una simple razón: Gender Bender de #SailorMoon. Y porque me parto de risa.

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