El actor de doblaje Tôru Furuya (Yamcha, Seiya) tiene un fan que le aprecia mucho

El nombre de Tôru Furuya es uno de esos que sobresale por encima del resto en la industria del anime. Quizás por eso, un fan ha decidido hacerle un regalo muy especial al bueno de Tôru.

¡Y es que no es para menos! No solo tiene un nombre con una espectacular sonoridad si lo pronuncias en valenciano (probadlo, de verdad: Tòru Furuya. ¡Parece que sea de Alcoi o de Tavernes de la Valldigna de toda la vida!), sino que, sobre todo, tiene un currículum que pone la carne de gallina y que, por supuesto, hace que le tenga mucho aprecio.

Porque un hombre que ha dado voz a Yamcha (Dragon Ball) y a Kyosuke Kasuga (Kimagure Orange Road) tiene un hueco en mi corazón por fuerza. Pero en su carrera también tenemos otros popularísimos roles como el de Seiya de Pegaso (Saint Seiya) o el de Mamoru, el antifaz de gala (Sailormoon).

Tôru debutó en 1966 y, apenas un par de años después, ya protagonizó uno de los primeros hitos de la historia del anime, una conjunción planetaria de talentos de renombre (tal y como la describí este pasado verano) llamada Kyôjin no hoshi (La estrella de los Giants). Ha protagonizado multitud de series más, como Laserion e, incluso, ha sido el mítico Suprunaman en El doctor Slump.

Pero su fama se catapultó con el papel de Amuro Ray en Gundam, un papel icónico (enfrentándose al todavía más icónico Char Aznable de Shûichi Ikeda) en una serie icónica que, no nos engañemos, en su día fue también un fracaso icónico. El caso es que este papel de Amuro la ha permitido encarnar a uno de los personajes con el nombre más lamentable de la historia: Rei Furuya (alias Tôru Amuro) en Detective Conan.

Tôru Furuya celebra este año sus 50 años de carrera como actor de doblaje (no de carrera en general, porque en 1958 ya actuaba en una compañía infantil de teatro con solo cinco años), y por eso estuvo la semana pasada firmando autógrafos en un establecimiento de la cadena Animate en Chiba, como nos comentan los amigos de RocketNews24.

Hasta aquí, todo es muy normal, no es que Tôru llevara un casco estrafalario o los asistentes estuvieran agrediendo a su papada. Pero un fan acudió al acontecimiento con una copia del guión de una de las películas más icónicas celebradas de la franquicia Gundam: El contraataque de Char, de 1988.

Un objeto tan escaso de un film tan icónico popular debe valer, sin duda, mucho dinero en los sitios de compra-venta de objetos de segunda mano. ¡Y firmado por el propio Amuro Ray Tôru Furuya, no lo quiero ni pensar!

Pero el caso es que este fan anónimo no tenía intención de que Furuya se lo firmara, sino que, sabiendo que el actor, lógicamente, ya no lo tendría 28 años después de la grabación del film, se lo entregó. Según dijo el fan, es «tal y como debía de ser», considerando así que Tôru Furuya debería ser el legítimo propietario del mismo.

Furuya dice estar increíblemente conmovido por lo que es, en sus propias palabras, «un acto de generosidad que no olvidaré nunca». Tal y como dicen muchos de los seguidores del actor de doblaje, eso es una cosa que solo un verdadero fan sería capaz de hacer. ¡Todo es poco para un grande del doblaje como Tôru Furuya!

Deja un comentario