El vídeo del día: La enorme actuación de Kenshi Yonezu en el ‘Kôhaku uta gassen’

Amigos de Portal Otaku, NECESITO compartir con vosotros la majestuosa actuación que hizo Kenshi Yonezu anoche en el Kôhaku uta gassen de la NHK.

Como ya expliqué de manera absolutamente horrible y errática en el cierre del último Otaku Jukebox de la historia (es lo que tiene no haber preparado guión previamente y tener que tirar de memoria y fanboyismo), me gusta mucho Kenshi Yonezu. El tío es un artista de cabo a rabo.

Por eso, tras tres días desconectado del mundo a causa de nuestra inocentada y de según que temas especiales del trabajo, cuando el viernes de madrugada (ya sábado) me dispuse a enterarme de la actualidad, mis vecinos escucharon un estruendoso grito exactamente a las 01:09 horas:

HÒSTIA PUTA!!! KENSHI EN EL KÔHAKU!!

En efecto, tras declinar en un principio (y por tanto exonerar a la NHK de toda culpa, lo que evitaba mi venganza en forma de piromanía), Kenshi acabó aceptando la propuesta de la sede regional de la NHK en su prefectura natal de Tokushima de cantar desde allí su exitazo Lemon, cosa que le pareció adecuada a nuestro artista, ya que hace justo un año que falleció su abuelo, en memoria de quien escribió el tema, y cantar desde Tokushima le serviría para homenajearlo.

Además, dado que Kenshi es bastante retraído, reconoce que siempre ha tenido problemas para conectar con la gente y parece ser que tiene algún tipo de trastorno del espectro autista, le sería más fácil que su primera actuación en directo en televisión (y nada menos que en el Kôhaku) fuera de esta manera que enfrentándose directamente al público, pese a que ya ha realizado diversos conciertos multitudinarios con mucho éxito.

Sin más preámbulos, aquí tenéis la actuación de Kenshi Yonezu en el Kôhaku. Ponedla a pantala completa, merece la pena:

Si no se os ve el vídeo, clicad aquí para verlo en Bilibili. Si por lo que sea desaparece, buscadlo por aquí, que hay copias a montones.

No tengo palabras para describir la actuación. Es una suma de elementos que la eleva a la perfección: la ambientación con esos miles de velas, la sentida interpretación de Kenshi emanando verdad por los poros de su piel y el impecable trabajo de cámara y realización de la gente de la NHK en Tokushima.

La localización también ayuda claro, y es que cualquiera no puede cantar desde la mismísima capilla sixtina. Lógicamente no se trataba de la auténtica, sino de la reproducción que hay en el Museo de arte de Ôtsuka, en Naruto, el espacio expositivo más grande de Japón, que cuenta con multitud de reproducciones de obras de arte famosas y una web que no resistió las hordas de visitantes que buscaban información sobre el espacio.

Lo que si que aguantó fue Twitter, donde Kenshi fue trending topic mundial durante un buen rato, pero no una vez, sino dos, con 米津さん (Yonezu-san) y 米津玄師 (Kenshi Yonezu) en los dos primeros puestos, seguido del hashtag oficial del Kôhaku y colocando, además, entre las tendencias el título de su tema, Lemon.

Pero, volviendo a la actuación, he perdido la cuenta de las veces que la he visto en las últimas 24 horas, pero el cabrón de Kenshi ha conseguido que me emocione en todas y cada una de ellas, y eso que a mi me cuesta bastante. De hecho, cuando en la tele o el cine buscan la lágrima fácil con música melancólica o triste sobre imágenes igualmente tristes, lo que me entra, de manera completamente involuntaria, es la risa.

Pero Kenshi, como ya he dicho, supuraba verdad por sus poros, pero es que, además, se suma el hecho de que, en su primera actuación televisiva (con el agravante de que el Kôhaku sigue siendo lo más visto del año en la tele nipona) ha clavado la actuación y hasta se ha atrevido a dirigir unas palabras para agradecer a todos los que han trabajado para montar su actuación, tras lo cual la audiencia del NHK Hall ha aplaudido y los presentadores se han sorprendido y alegrado de que se haya atrevido.

Pero, sobre todo, porque esta sonrisa lo dice todo.

Pero si hay algo que demuestra que Kenshi ha quedado contentísimo con su actuación, además de esa sonrisa enorme, es el hecho de que haya tuiteado «Gracias por el Kôhaku uta gassen, espero que nos volvamos a ver el año que viene» y que tengamos estas fotos colgadas en Instagram por Koharu Sugawara, la bailarina que le ha acompañado en la actuación.

Aunque está claro que el de Kenshi ha sido el momentazo del programa, quiero dejar claro que, en este Kôhaku, el listón de momentos memorables ha estado muy alto, empezando por las mil y una florituras realizadas con las actuaciones de enka para hacerlas más atractivas, desde hacer desaparecer a la cantante a media canción a llenar absurdamente el escenario de gente muy colorida en diversas ocasiones (incluyendo a los Da Pump haciendo la coreografía de su U.S.A.), pasando por la aparición del mítico Saburo Kitajima o  el récord mundial de 124 personas (DJ KOO de los noventeros TRF incluído) acertando con el kendama (a.k.a. el juguete ese absurdo de Yattaman) mientras actuaba Hiroshi Mahsima ¡culminado por él mismo!

Hemos tenido la multitudinaria actuación de los Tôken danshi con más filos en el escenario que en una caseta de la Feria de Albacete, el (habitual) divismo de Yoshiki que pasó en 10 segundos de tocar despechugado con Hyde (el de Laruku) a ponerse un batín de Hugh Hefner y tocar con Sarah Brightman, una mujer cuya carrera abarca desde temazos de space disco con ballets televisivos a temas olímpicos con Josep Carreras.

También hemos tenido el travestismo del programa infantil de Gen Hoshino (que luego actuó como telonero de Kenshi) acompañado del multidisciplinar Daichi Miura y del cantante y actor de doblaje Mamoru Miyano vestido como si fuera a un casting para un reboot de los Binetsu danji y a los Da Pump (ahora sí) con su éxito eurobeat llevando a todo dios al escenario a bailar, incluído el presentador Uchimura que los acompañó en la coreografía con la que fue la vestimenta más lamentable de la noche de fin de año hasta que los propios Da Pump se vistieron de barras y estrellas en el CDTV de la TBS.

Perdonad la calidad de la imagen, pero no sé quién se movía más si Issa y compañía o los cámaras de la TBS.
Lo del travestismo en los programas infantiles nipones es norma, ¡no os olvideis de Shingo Mama!

No podemos tampoco pasar por alto la (como siempre) visualmente impresionante actuación de las Perfume en directo desde su concierto, el sobradamente conocido talento de gente como Ikimonogakari, Little Glee Monster, Superfly, Sekai no Owari o los ya mencionados Daichi Miura y Gen Hoshino, el hecho de que las Keyakizaka46 pudieran terminar su actuación sin que ninguna de ellas muriera en el intento o la fantasía y epicidad de la actuación final de los Southern All Stars (celebrando sus 40 años en la música) que ha acabado con Keisuke Kuwata bailando y cantando a dúo de manera totalmente improvisada con la enorme Yumi Matsutoya.

Por si aún hay dudas de que este ha sido el Kôhaku de Kenshi Yonezu, en el programa han sonado tres canciones escritas por él, su Lemon, el Uchiage hanabi que cantó DAOKO y el tema de la NHK de cara a las olimpiadas de 2020: el Paprika que ha producido para el grupo de adorables niños Foorin que, tras su actuación le enviaron este mensaje:

¿Lo has visto? ¡¡Yonezu-san, ganbatte!! ¡¡Vamos a enviar fuerza a Tokushima!!

No sabemos si fue gracias a la fuerza de los Foorin o a algo más, pero Kenshi Yonezu nos ha emocionado a todos y, además, el año que viene promete volver. ¿Esto le animará a ir prodigándose algo más por los medios y a dar más conciertos? Esperemos que sí. Pensad una cosa, si Kenshi fuera estadounidense o británico, probablemente hoy estaría en todos los informativos. Desde luego, lo merece.

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