My Jim Hawking, my hero

Como ya demostré con Yamcha, mi Galería de Héroes no se asemeja demasiado a la del otaku medio. Hoy estoy dispuesto a dar otro paso en esa dirección glosando la grandeza de Jim Hawking en La semana de Outlaw Star.

¿Quién es Jim Hawking?

James ‘Jim’ Hawking es un chico de once años que, pese a su corta edad, ya es muy maduro, además de tener un cerebro privilegiado y buena mano para la tecnología. Tal vez esta precocidad se deba a que su padre, un famoso hacker, nunca tiene tiempo para él, razón por la cual debe estar acostumbrado a apañárselas solo desde bien pequeño.

Resulta llamativo que, pese a ser el más pequeño (tanto en edad como en tamaño), Jim sea el miembro más centrado, responsable y sensato de la tripulación de la Outlaw Star. Por ello es el encargado de las investigaciones, la estrategia y de manejar las finanzas de Starwind & Hawking, la empresa que tiene junto a Gene Starwind.

En cuanto a sus relaciones con el resto de personajes de la serie, pese a su notable diferencia de carácter, se lleva bastante bien con la Ctarl-Ctarl Aisha Clanclan y ve a Melfina como una figura maternal, tal vez para paliar la falta de sus progenitores. Le cuesta hacerse con Suzuka, ya que es muy desconfiado con los desconocidos y las personas que parece que oculten algo.

Aunque no sabemos ni hace cuanto ni como se conocieron, su relación con Gene denota una familiaridad y una confianza tal, que sólo se puede llegar a tener tras mucho tiempo de relación personal. Probablemente debido a su habilidad y pasión por la tecnología, Jim hace buenas migas con Gilliam II, llegando incluso a personalizar uno de sus múltiples robots de mantenimiento pintándolo de color rosa, que Gilliam acaba usando como el predeterminado para relacionarse con él.

¿Por qué es mi héroe?

Porque no todo va a ser madurez y seriedad

Normalmente, a quien los niños o los adolescentes idolatran o quisieran emular es al protagonista de la película o la serie en cuestión, pero ese no fue mi caso. El Vicent adolescente de 12 o 13 años quería ser Jim Hawking.

Desde siempre he sentido admiración por los personajes que, como ya dijimos de Conan Edogawa hace un par de años, tienen como activo más valioso la fuerza… del intelecto. Tal vez sea debido a que, pese a no haber tenido nunca problemas a la hora de llevar cargas pesadas, nunca he sido una persona especialmente fuerte y, por tanto, me sienta más cercano a esos personajes que a los que hacen gala de la fuerza.

Por ejemplo, mi personaje favorito de los Power Rangers (los primeros de Saban) era Billy, el Power Ranger Azul y no es el único caso. Pero, eso sí, siempre que sean personajes que demuestren su inteligencia con hechos y no meramente con palabras, porque es muy fácil construir un personaje estilo Sheldoncuper, pero para crear uno que realmente demuestre su inteligencia, ya tienes que trabajártelo más.

¡Y también sabe cocinar!

Pero, volviendo con Jim, es absolutamente normal que mi yo adolescente viera en él un personaje a admirar, porque tenia más o menos mi misma edad y, además de su notable inteligencia y habilidad, Jim vive una serie de aventuras fantásticas surcando el espacio con sus camaradas, que es algo a lo que, creo, pocos críos podrían resistirse.

Aunque no sea realmente el caso porque, al fin y al cabo, prácticamente toda la tripulación de la Outlaw Star està fuera de lugar en esa montaña rusa de aventuras espaciales, Jim casa bastante bien con esa clase de personajes jóvenes que, por azares del destino, se acaban enrolando en un grupo curtido en mil batallas que vive aventuras impresionantes.

Estaríamos hablando de personajes como Tadashi en Capitán Harlock, Sophie en El castillo ambulante o incluso Rock en Black Lagoon. Y esto entronca con uno de los referentes que, obviamente, tuvo entre manos Takehiko Itô para crear al personaje de Jim, su tocayo Jim Hawkings, protagonista de La isla del tesoro de Robert Luis Stevenson.

Pero hay un aspecto de su personalidad que aún no hemos tocado y es que, como se puede comprobar a lo largo de la serie y, especialmente en la visita a las aguas termales del planeta Tenrei, las chicas sienten una irresistible atracción por él. ¿La razón? Ni idea. Lo único que se me ocurre es que encuentren adorable a un chico de 11 años con tanta madurez.

Aunque la madurez no lo es todo en Jim, porque es muy enternecedor ver su relación con Melfina, probablemente al no tener que actuar de persona responsable y, por tanto, poderse relajar un poco junto a esa figura materna. Aunque tampoco pueda bajar la guardia demasiado, no sea que Melfina le pida compartir cama.

¡T-tu dormirás en esa cama!

Sí, tal vez Jim no se aun chico de acción (aunque tenga un máster en abollarle sartenes a Gene en la cabeza), pero su sarcasmo, inteligencia, habilidad, madurez y, ¿por qué no? adorabilidad, son armas más poderosas que una pistola Caster. Bueno, más que una Caster igual no, pero creo que se entiende la metáfora.

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