El porqué de nuestra inocentada de 'Ataque a los titanes'

El 28 de diciembre es el día de los inocentes, y es tradicional que los medios de comunicación gastemos alguna broma a nuestros lectores, siempre con ánimo de que todos lo pasemos bien. Pero nuestra inocentada de ayer tenía más razones de ser.

Como ya sabréis, ayer anunciamos que Hajime Isayama paraba el manga de Ataque a los titanes y que, posteriormente, lo retomaba. Era una de nuestras inocentadas de este año y, con esta inocentada, queríamos aprovechar para criticar el mal periodismo y el sensacionalismo imperante en los medios de comunicación, centrándonos en los de temática otaku.

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Esta inocentada tiene origen en una conversación mantenida por servidor y el director, Carles Ferrero, el pasado mes de agosto en la que nos quejábamos de las, a nuestro juicio, malas prácticas de algunas de las páginas de la competencia:

Carles Ferrero:
De todas maneras, ya sabes como van estas webs.

Vicent Shirokuri:
Sí.
Step 1: Traducir noticias chorra de Anime News Network y Crunchyroll.
Step 2: Profit.

Carles Ferrero:
Efectivamente, publican hasta cuando el autor de Naruto se tira un pedo.
«Debido a un problema de ventosidades de Masashi Kishimoto, Naruto entrará en un hiatus indefinido»
Y diez minutos después:
«Masashi Kishimoto reanuda Naruto tras este hiatus de 15 minutos mientras iba al baño. La serie reaparecerá en la próxima Shônen Jump.»

En efecto. Nuestra intención era realizar la inocentada con Masashi Kishimoto y Naruto, ya que tenemos una especial relación de cachondeo con la serie del ninja butanero, además de ser una de las series que, a nuestro criterio, ejemplifica lo que criticamos. Y es que, en su momento, se le dio tanto bombo a la serie que parecía que no había nada más de lo que hablar. Y, claro, como los temas se acaban, al final se terminaba hablando de cosas dudosamente noticiables simplemente porque tenían que ver con Naruto. También tenemos un poco cruzado al ninja naranja por ser, en nuestra opinión, el causante de la decadencia del mundo otaku, pero eso creo que sería más apropiado para otro día.

El caso es que, cuando Kishimoto anunció que se acababa el manga de Naruto, se nos cayó el alma a los pies porque nos habíamos quedado sin inocentada, así que decidimos buscar un sustituto. Una de las primeras opciones fue Bleach, el otro manga que, en su día, recibió tanto pábulo como Naruto y que también creemos que colaboró en la decadencia del otakismo. El problema es que, hoy en día, nadie se acuerda de Bleach. ¡No se acuerda de ella ni siquiera su editorial, Panini!

Como tampoco encontrábamos ninguna otra serie que pudiera encarnar esos valores que veíamos en Naruto, nos resignamos a conformarnos con una serie de éxito, aunque no representara lo que nosotros queríamos decir. Y está claro que, últimamente, no hay serie de más éxito que Ataque a los titanes. Con esta opción menos satisfactoria para nuestros intereses, decidimos tirar adelante.

Con esta inocentada, queríamos criticar la línea editorial de algunas páginas que se dedican sistemáticamente a vomitar traducciones de medios estadounidenses como la sección de noticias de Crunchyroll o Anime News Network, unos compañeros a los que, a modo de broma, llamamos la Agencia EFE del otakismo.

Estas webs a las que hacemos referencia no hacen ni siquiera una selección previa, más allá de no traducir las noticias que hablan de las novedades del mercado estadounidense, claro. ¡Que detallazo! Ante el nulo criterio de selección y lo acotado de sus fuentes, no es extraño ver como se publican noticias casi irrelevantes mientras otras con mucho más interés se quedan en el tintero.

Eso, en verdad, nos debería dar igual. Que cada uno haga lo que quiera. Pero, al igual que me hierbe la sangre viendo el mal periodismo que se practica muchas veces en los medios generalistas y, sobretodo, deportivos de nuestro país, me enerva aún más que eso pase con mi afición. Porque como se dedican, tal y como he dicho antes, a vomitar traducciones, la mayoría de veces desconocen por completo de lo que están hablando.

Y es que, desgraciadamente, es muy habitual que me encuentre con que alguna de estas webs publica una información sobre una serie desconocidísima que me gusta o, simplemente, con la que estoy familiarizado, y en el texto hay errores garrafales que denotan que su autor, igual que te está traduciendo una noticia sobre, por ejemplo, Time bokan, podría estar traduciendo un tratado de química orgánica sabiendo lo mismo de ambas cosas: absolutamente nada.

Ya os lo comentamos en su día, nosotros sólo hablamos de lo que nos parece interesante, y eso es por varias razones. La principal es que, dado que nosotros no ganamos ni un duro con la web y la hacemos simplemente por amor al otakismo, nos podemos permitir el lujo de tratar sólo de aquellos temas que nos interesan. Además, si no conseguimos que algo nos interese a nosotros, ¿cómo vamos a conseguir que os interese a vosotros? Además, ya sabéis lo que digo siempre, que cuando algo está hecho con amor y cariño, se refleja en su resultado.

Es por eso que me enerva especialmente esa forma de tratar la información otaku. ¿A mí qué mierdas me afecta que un manga X deje de publicarse una semana en Japón? Si yo no lo voy a poder leer hasta que no llegue a España… A no ser que esos medios se estén dirigiendo a ese sector de autodenominados otakus que, en vez de comprar los mangas, se los descargan nada más salir en Japón.

Por eso nos parece absolutamente irrelevante que tal serie deje de salir una semana en la Shônen Sunday o el orden en el que aparezcan las series en el próximo número de la Shônen Jump: porque no nos afecta absolutamente en nada. Si vemos como noticiables parones de varios meses (como los de Yoshihiro Togashi) o aquellos motivados por problemas de salud de los autores, como los de Yoshihiro Togashi, o el que hizo Eiichiro Oda para operarse de amígdalas. Y es que, por ejemplo, en el caso de Oda la noticia no era el parón, sino que se iba a someter a una operación.

Por cierto, sería de agradecer que, cuando hablen de estos parones, dejaran de llamarles hiatus, porque en castellano se dice hiato, aunque yo prefiera decir parón.

Esto que estamos criticando no afecta a todos los medios de la competencia, claro está. Hay algunos con los que compartimos visión y a los que respetamos, y hay otros que, pese a tener ciertas diferencias con ellos (algunas de ellas insalvables), también reconocemos que lo hacen bien. Pero nos da la sensación de que esta mala costumbre se está extendiendo cada vez más, y eso no nos gusta ni un pelo.

A nosotros nos gustan más las inocentadas curradas y divertidas, como nuestra primera norcoreana o, sin ir más lejos, la otra que hemos hecho este año, la de las CBNY48, nuestras particulares AKB48 cabanyaleras. Pese a eso, sentíamos que teníamos que hacer también esta otra. Tal vez he sido un poco rollero con todo esto y, posiblemente, no hayáis llegado hasta aquí. Pero teníamos que contároslo.

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